Respiré aire. Cerré los ojos, dejando que el suave sol de invierno me acariciara la piel.
Sonreí.
Sí. Al fin.
No sé por qué se me vino a la cabeza aquella parte de "Luna Nueva", el libro, en la que Bella se pregunta qué habría hecho Julieta en el caso de verse rechazada. Claro que habría podido salir adelante. Los amores son ilusiones mentales.
Casi tuve que retener las ganas de carcajearme. "No te rías, la gente que te vea pensará que estás como una cabra".
-¿Acaso no lo estoy?-me pregunté a mí misma en voz baja.
Yo tiempo atrás, DÍAS atrás, me sentía igual que Bella. Rechazada. Triste. Vacía. Dolida. Dueña de un príncipe gris que había disfrazado de azul. Perdida en mares de gente ingrábida que deambualaban a mi alrededor, me hablaban, me veían rara, apartada, seria... ¿Cómo pude dejarte cambiarme tanto?
Mis amistades me decían, sobretodo estos últimos días, que estaba cambiada, que ya no era la que siempre fui. Que querían tenerme de vuelta. Que NADIE valía lo suficiente para estar como yo estaba. Cuánta razón...
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