viernes, 4 de mayo de 2012

El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una. Pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes. Como puedan serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño. Miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. También el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a que alguien que queremos desaparesca.
Y hoy me dijeron que la felicidad es la ausencia del miedo. Y entonces me he dado cuenta de que últimamente yo ya no tengo miedo…

Mi vida ha cambiado, y con ello mi felicidad también.

Hace unos meses veía este cambio como la cosa más horrible que me podía estar pasando. Que se iba a acabar el mundo. Que todo me iba a ir mal desde entonces, y que iba a estar mal de por vida.

Pero no...eso se acabó.

El tiempo me ha hecho ver diferentes factores de mi anterior vida que eran demasiado perjudiciales para mí, que no los veía, pero que poco a poco me hacian que fuera inferior a los demás inconscientemente.

Ahora mismo me arrepiento de haber aguantado tanto tiempo mientras no se me valoraba, no se me respetaba, me engañaban haciendome creer cosas que no eran, sin realmente comprenderme y riéndose de mí, y sobre todo, faltandome al respeto con palabras mal sonantes, cuando en ningun momento he hecho nada malo y esas palabras debería haberlas mencionado yo...

Y a día de hoy, me siento demasiado feliz al poder contar con gente que me respeta, me valora, me hace sentirme bien, que pueda hacer cosas sin echarme nada en cara, es más, me siento más viva, mas yo... He vuelto a ser la niña que era antes, mucho más madura que hace unos años, debido a ciertos golpes que da la vida, y con muchos más sueños por los que vivir.

Tener un ritmo de vida diferente, con tiempo para todo. Momentos en los que te apetece salir con amigas y pasar una noche diez, de estas que no se olvidan;Noches de cine demasiado apetecibles, tardes de compras un tanto raras,sangriadas pasadas por agua por el campus de leganés con gente increible; y mientras,tu y yo tirandonos miradas de complicidad...y hablando cada segundo por whatsapp mientras comentabams la mirada que nos echabamos... De esas que me encantan, y que a la vez me ponen tan nerviosa.., pero me hacen sacar la mas grande de las sonrisas...


Me encanta ser yo misma y estar rodeada de gente verdadera y que me demuestran que están ahí día a día!










No hay comentarios:

Publicar un comentario