Dicen que todo lo que sucede sucede por una razón. Si suspendes una asignatura es porque no has estudiado. Si estás delgada, es porque no comes. Si lloras, algo te habrá pasado. Si ríes, es porque tienes motivos... Yo no lo creo así. Porque puede que hayas estudiado siete días antes y cuando hayas llegado al examen te hayas puesto tan nerviosa, que no das palo al agua. También puedes estar delgada por muchas razones, puedes tener alguna enfermedad o simplemente ser así. No tienes porque llorar por un motivo, puedes llorar por lo que te plazca. Y reír cuando quieras. No todo sucede por una razón. El ejemplo que confirma la regla; yo te quiero, y no es por una razón concreta, es porque te quiero y punto.
Que si veo, que sean tus ojos; si escucho, que sea tu voz; si siento, que sea tu presencia; si sueño, que seas tú mi príncipe azul; si escribo, es tu nombre por todos los lados; si deseo, son tus labios rozando los míos; si prefiero, te prefiero a ti antes que a todo; si me escapo, escapémonos juntos; si vivo, es por ti; si muero, que sea a tu lado; y que si todo esto es un sueño,espero que al despertar estés a mi lado...
El cosquilleo en la tripa, la sonrisa de oreja a oreja, las ganas de más, de que se pare el tiempo, de abrazarte y no soltarte, de tenerte durante una eternidad; aquí, a mi lado, escuchando cómo me dices muy muy bajito que me quieres. Que nadie pensaría que podíamos llegar a tanto; y ya nos ves, algo tan perfecto que incluso parece mentira. Pocas veces en la vida he estado segura de algo, y ahora por fin siento que lo estoy, de hecho estoy segurísima; segura de ti, de que te quiero y de que no dejaría que nada estropease esto: algo de dos.
Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas. Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho..
Cada día me gustan más estos findes..=)
Cómo me gusta verte así, te lo mereces. Parce que tu es magnifique, ma petite fleur! Y quién diga lo contrario es porque realmente no te conoce!
ResponderEliminarEstoy muy orgullosa de la prima que tengo. Te quiero. Que ganas de ir a España para verte.
Paula.