martes, 3 de abril de 2012

Pablo, con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Laura en un bar a tomar un café.Deprimido, descargó en ella sus angustias... que si el trabajo, su traición de su ex-pareja...
Todo parecía estar mal en su vida. Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 EUR y le dijo: ¿Quieres este billete?
Pablo, un poco confundido al principio, le contestó: Claro, Laura... son 50 EUR, ¿quién no los querría?
Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle: Y ahora, ¿lo quieres también? Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 EUR. Claro que lo cogeré si me lo das.
Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado. ¿Lo sigues queriendo? Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 EUR, y mientras no lo rompas, conserva su valor...
Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o te pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido...
Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado. Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 EUR para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite. Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...
¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos
más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos? Claro que no basta con
el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos.






















Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío.

Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue: ¿cómo estas? Y sin saber porqué le contesté: "solísimo".

¿Quieres que hablemos? Le respondí que sí y me dijo:

¿quieres que vaya a tu casa? Y respondí que sí.

Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mí puerta. Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mí familia, de mi novia, de mis deudas, y él atento siempre, me escuchó.

Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: bueno, pues me retiro tengo que ir a trabajar. Yo me sorprendí y le dije: pero porque no me habías dicho que tenias que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quite tu tiempo toda la noche. Él sonrió y me dijo: no hay problema para eso estamos los amigos.

Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. Lo acompañé a la puerta de mi casa... y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: oye amigo, y a todo esto, ¿porqué llamaste anoche tan tarde?.

Él regresó y me dijo en voz baja. es que te quería dar una noticia... y le pregunté: ¿qué pasó? Y me dijo...fui al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y solo me queda esperar... yo me quedé mudo...él me sonrió y me dijo: que tengas un buen día amigo... se dio la vuelta y se fue... Paso un buen rato para cuando asimile la situación y me pregunté una y otra vez, porque cuando él me preguntó ¿cómo estás? me olvidé de él y sólo hablé de mí. Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?...esto es increíble.. Desde entonces mi vida ha cambiado,

Suelo ser mas crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero.. por ejemplo él...todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y charlamos. Sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, 0 de su sabiduría, de su temple, de mi amigo...

"No hay amor más grande que dar la vida por los amigos".

Éstas son mis amigas, darían la vida por mí...y está claro, que yo también por ellas. Muchas veces te das cuenta que es más importante tener amigas, buenas amigas, que tener a una persona que, por mucho que cueste reconocerlo,no va a estar ahí toda la vida. Las personas cambian, o mejor dicho, las cambian personas que no tienen vida propia, ni amigas ni nada, y tienen que meterse en la vida de los demás...

Pero que se puede esperar de una persona que "quiere" durante cinco años a una persona y de la noche a la mañana se enamora de otra...



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