C - ¿Cómo sabes que fue de verdad?
S - ¿A que te refieres?
C - Pues…a todo lo que paso entre vosotros ¿Qué sino?
S - No lo se, supongo que este es el tipo de cosas que no tienen
explicación, simplemente lo sabes y ya está. Creo que me di cuenta con
el tiempo de todo lo que ella significaba para mí, no era una mas, no
era como la típica vecina del quinto a la que le tiras los trastos por
si cuela.
C - Eso lo dices por quedar bien…
S - Es posible, pero eso no hace que deje de ser cierto. Solo quiero que
entiendas que ella antes que nada fue amiga, una de esas que sabes que
estará ahí siempre, de esas con las que puedes hablar de todo sin
importar que.
C - Entonces… ¿Cuándo te diste cuenta de que era algo mas que una amiga?
S - Me di cuenta cuando ella ya no iba a estar ahí a todas horas solo
pendiente de mí. Quiero decir que todos hemos tenido amigas, buenas
amigas y no tan buenas, pero en definitiva chicas que de una u otra
forma estaban pendientes de uno sin que le dieses mayor importancia. El
problema viene cuando aparece alguien que tiene mas claro que tu que
siente algo mas allá de la amistad por esa chica. Ahí es cuanto todo se
tuerce.
C - Suele pasar, normalmente no sabemos lo que tenemos hasta que es
demasiado tarde y entonces ya no hay mucho que hacer para recuperarlo
¿Qué paso luego?
S - Que no pasó mas bien… las personas somos egoístas y caprichosas por
definición. Ya sabes como va esto, culo veo culo quiero. En mi caso no
fue así, aunque no negare que no me di cuenta de lo que ella era para mí
hasta que la vi al lado de alguien que no era yo.
C - Habría sido todo un detalle que te hubieses dado cuenta en su momento…
S - Lo sé, no creas que no me he preguntado muchas veces pero es que…son
cosas que en ese momento no te planteas, das por hecho que ocurra lo
que ocurra todo se mantendrá en su sitio y ahí es cuando te pegan el
hachazo.
C - ¿No es el mismo cuento de siempre? No te lo tomes a mal pero tengo
la sensación de haber escuchado la misma historia veinte veces…
S - Es muy posible, fue una de esas historias que te dejan huella de por
vida y nunca se van. Una de esas en las que te lo juegas a todo o nada y
en las que normalmente acabas apaleado por el suelo y rememoras una y
otra vez que falló para que no se repita.
C - No entiendo nada, si ya sabias como iba a acabar ¿Por qué lo empezaste?
S - Esto es lo más simple de toda la historia, lo empecé por que no era
capaz de imaginar otra opción. Sé que no es una justificación pero en
cierto modo fue así jaja. Quiero decir que mi vida no era perfecta,
tenía sus cosas como las de cualquiera y puedo afirmar que de manera más
o menos inocente había encontrado la felicidad.
C - Pero no eras capaz de estarte quieto ¿Verdad?
S - No jajaja, como explicarte…hay momentos en que aun teniendo todo
sientes que te falta algo y ese algo es lo que descuadra todo.
Necesitaba encontrar ese algo, ella era ese algo, ese algo que se
convirtió casi en un todo. Antes me preguntaste que como sé que fue
verdad y esta es mi respuesta: sabia que la quería de verdad por que
llegado el momento no me importo pelearme con mi familia, con mis
amigos, con cada una de mis novias y romper con todo lo demás solo por
mantener vivo lo que tenia con ella. Supongo que en eso consiste el
amor, en estar dispuesto a romper con todo lo que te importa para estar
con esa persona sin la cual todo lo demás no tendría importancia.
C - Si pero…las cosas no salieron bien por lo que… ¿Y ahora que vas a hacer?
S - Seguir viviendo jaja, nadie puede olvidar a cada una de las
personas que fueron importantes en su vida o evitar recordar los
momentos que vivieron con ellas, pero eso no quiere decir que tengas
que parar tu vida por ello. Lo único que hay que hacer es conocer a
otras personas, caerse, tropezarse y volver a levantarse cada vez que
las cosas no salgan como nos gustaría que fuesen. En definitiva,
aprender de cada error y seguir manteniendo la sonrisa por que nunca
sabes cuando puede llegar el día en que alguien ponga de nuevo tu mundo
patas arriba.
Gracias...
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